MI TRABAJO

Soy un fiel seguidor del cuidado natural del casco (Natural Hoof Care, Pete Ramey, Jamie Jackson).

Para un cuidador natural de cascos, la habilidad más importante es saber “leer” el casco. Cada casco debe observarse de manera individual, ya que cada uno cuenta su propia historia.
Es necesario comprender lo que sucede en el interior del casco para poder interpretar lo que se ve en el exterior.

De este modo se obtiene una imagen de la historia del casco y se sabe qué tipo de tratamiento necesita. En este proceso, la comunicación con los propietarios de los caballos es de importancia esencial.
Para mí es fundamental que comprendan la situación actual y puedan seguir y entender mis pasos en el camino hacia un casco sano y descalzo.

Mi enfoque nunca es invasivo. Cada recorte de casco debe mejorar el bienestar y la movilidad del caballo. Porque el movimiento es la mejor medicina.

El movimiento favorece la circulación sanguínea, el crecimiento, la estabilidad y la flexibilidad del cuerno, así como el intercambio de información entre el casco y el cerebro del caballo, lo que permite regular de forma óptima el crecimiento de los
cascos.

El método de cuidado natural del casco según Pete Ramey funciona exactamente bajo este enfoque. Se tiene en cuenta que el cuerpo del caballo está diseñado para el movimiento. Mediante una técnica específica de recorte, se genera en el casco la sensación de haber recorrido diariamente unos 30 km (como los caballos salvajes).

De este modo, la interacción entre movimiento y cascos sanos puede aprovecharse de manera óptima, incluso cuando el caballo no recibe tanta actividad como debería. En cada tratamiento me tomo mucho tiempo para realizar un diagnóstico exhaustivo y un recorte individual bien meditado. Porque mi objetivo es ayudar al caballo, mediante cascos fuertes, sanos y funcionales, a convertirse en un caballo más feliz.